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Mostrando entradas de diciembre, 2008

El funeral dos mil y picante

Efímero paso el tuyo viejo año... Como todo amor comenzaste lleno de frescura, espontaneidad y días festivos. Luego, te fuiste poniendo cada día mas cálido hasta llegar a ser caliente y fogoso. ¿Que sucedió? Después que todo era tan ardiente comenzaste a desfallecer, a decaer y te dedicaste a perder el brillo; no creo que sea justo, pero en este caso mi opinión no importa. Hoy solo soy un espectador más de tu tan aclamado funeral y te veo pálido, algo gris. Como en cada uno de tus funerales hace frío, me tomaré un buen trago de vino... No creas que es por festejarte. En paz descanses y te veo nuevamente mañana; trataré de que te enamores de mi nuevamente y te prometo que me acostumbraré a tu rutina una vez mas.

Tiempo pasó

En una habitación grisácea, pintura que se adhirió debido a la antigüedad y sin nada más que una cama un poco estrecha, con olor a tiempo; a muchos años mezclados con humedad y pobreza. Justo a la derecha se encuentra una mesa de noche que tiene encima un vaso de agua y un pedazo de pan con muy mal aspecto. ¿Hace cuanto estoy en este lugar? ¿A dónde fue a parar mi juventud? ¿Mis años dorados se han opacado? Espera… ¿Quién soy? ¿Cuánto tiempo llevo aquí? ¿Por qué no he muerto? Todos estos pensamientos fueron interrumpidos por una gota que cae desde el techo, porque ha llovido más que ningún otro año. Se levanta y camina débilmente hasta la puerta y entra al pequeño baño y se mira al espejo y casi se desmaya. Su cabellera había desaparecido hasta dejar solo sombras de lo que un día fue el cabello con el que las chicas en el colegio jugaban y hasta lo peinaban. Su cara estaba rayada hacia todas las direcciones y sus ojos no brillaban. Cuánta vida corriendo entre sus venas que

Navidades y RD

Ese árbol navideño que tantas luces solía sostener y que tenía un efecto hipnotizante en todos los que entraban a la casa; solo cuelga telarañas... La cajita de música que tocaba una y otra vez las mismas melodías me transportaba al mismo polo norte y me sentaba a la vera de papa Noel; ya no es caja porque las extensiones lo incluyen. ¡Vamos a cortar yerba para los camellos de los reyes magos!, y pongámosle cigarrillos, ron, galletas, leche, etc.… Todo eso ya es un vago recuerdo del tiempo que solía ser el más esperado. De esa burbuja ya he hablado y muchos quizás no estén de acuerdo, mas a mi generación esto lo hacía tan feliz como recibir los regalos; ¿a donde fue a parar tanta magia? Recuerden que la fantasía es alimento de la niñez, déjenle saber cuando crezcan que hicieron lo imposible para que se acostaran el día antes de “los reyes magos” con un ojo abierto y uno cerrado. Las navidades se han ido de vacaciones, supongo que están peleadas con mi República Dominicana… Luch

La casa está sola

Parado en su ventana se sentía abrumado por todos los recuerdos que salían a jugar todos los días a la misma hora: 9:30 PM. -Papá, ¡eres el hombre más fuerte del mundo!- decía su hijo -Eres un hombre insoportable; aburrido, incapaz y egoísta- decía su esposa. ¡Mujer déjame en paz! – solía el gritar cuando ella comenzaba la incesante jornada de quejas y se iba a la barra más cercana a tomar whisky a las rocas hasta anestesiar un poco las heridas que le provocaba estar en su hogar; lugar que por una razón desconocida se había convertido en un infierno en los últimos meses. Todo solía ser muy bonito hasta que perdió su trabajo en una tarde de Agosto cuando su jefe, que tanto admiraba, le dijo: Lamentablemente no necesitamos de tus servicios, pasa a buscar tu cheque en 10 días. Él nunca se imagino que ese iba a ser el último cheque por un largo tiempo. Regó aplicaciones por toda la ciudad y busco la cuña de las mejores relaciones que había podido obtener como relacionador publico

En el Conde

Caminando por esta callejuela tan legendaria donde las tiendas se abrazan una con la otra, los turistas admiran y toman fotos, los “turis gai” se adhieren como garrapatas y los viejos se sientan a jugar ajedrez, damas o domino, me interrumpe un señor parecido al “Artista del hambre” de Kafka y me dice: -Vendo cuadros de arte rupestre y panfletos del sagrado niño por el precio que quieras- Así se acerco el hombre con su cara lánguida y ojos de pez a medio morir. ¿Se dedica al arte para morir de hambre? Me pregunté. Y al parecer la expresión de mi cara lo dijo todo. A lo que él respondió: -No creas que no necesito dinero ni que mi arte o mis panfletos no valen nada. Pero hoy, lo estoy dando al precio que puedas pagar. Aun estoy atónito con toda esta situación. Y me dice… Tú no necesitas el cuadro porque en realidad eso no viene al caso ahora. Lo que si haré por tí es que te daré este panfleto del sagrado niño para que estés protegido. Solo dame algo de comer. Y yo que estaba frente a una

Cachispa

En un pueblo ya olvidado hasta por el mismo viento, se sentaba él a contemplar un atardecer. Las estrechas calles que se entrelazaban hasta llevarte a un mismo punto: El parque. La vía más cercana a la ciudad estaba tan distante que la pereza consumía al caballo más vigoroso. Casitas de madera techadas en zinc bien pintaditas esperando la navidad. Todo era así desde que tenía uso de razón. Las mismas personas con las que creció permanecían ambulantes en las mismas aceras, relatando las mismas historias; a excepción de unos pocos que habían emigrado al exterior por vía marítima, propiamente dicho, en yola. Un inmenso ingenio yacía en las afueras del esta comunidad. El tiempo y el descuido se habían encargado de convertirlo en ruinas. Él lo veía todos los días, pero en este en particular le causaba mucha nostalgia, sentimiento que generó una serie de inquietudes y remembranzas. ¡Que buenos días aquellos en los que había zafra!, había dinero fijo para consumir todo lo neces

La eterna juventud

¿Qué tal? Sé que has estado preguntándote que ha sido de mi vida y que el encontrarnos ha sido poco difícil en estos días; pues aprovecho estas líneas para darte un pequeño informe de cómo anda todo. Nada marcha de la misma manera que cuando adolecíamos de gastar el tiempo solo en diversión y ocio. La burbuja en la cual vivíamos se reventó desde el día que nos pusieron la toga y el birrete en nuestra graduación de secundaria. Las ganas de triunfar se adueñaron de mi existencia y salí sin pensarlo dos veces del nido que me vio crecer sin mirar los obstáculos que se me han cruzado; modestia aparte los he cruzado uno a uno. No creas que con esto me convierto en un guerrero invencible como esos que veíamos en la televisión; para nada. Mis fuerzas flaquean y siento que muchas veces nado contra la corriente; me pregunto si te pasa lo mismo. Resulta algo gracioso pensar que algún día estaremos creando la misma burbuja para nuestros hijos y te confieso que diera lo que sea porque su n

Dos mil y pico de pesos

Anoche me monté en un taxi con destino a un punto algo retirado y cuando lo saludo lo primero que me dice es: -Tengo la sangre Jervia… Las cosas que hacen aquí no tienen madre. Yo me hago el interesado y le pregunto que le sucede. -Los azarosos de la lú me la cortán, por un error que ni siquiera fue mi culpa. Ellos me instalaron el contador de la mierda ese que no funcionaba y cuando se les ocurrió pasar revisión me cobraron la cantidad que se le vino en gana. Ahora toy trabajando solo para que me reconecten. Tengo varios días en esto. Y ayer pasaron y se llevaron los cables que yo mismo había comprado; como si yo me estuviese robando la lú. Eso e’nama pa’ que yo vuelva a comprale lo cable. Pero mañana yo lo espero con un machete amolao.- Dijo en tono acelerado y quejoso, cosa que me provocó un ligero dolor de cabeza. Yo le digo que vaya a la oficina para quejarse y ahí lo pueden ayudar; a lo que contestó que eso es una pérdida de tiempo y que el resolverá por su lado a ver quien tiene

Entre montañas

En algún lugar del mundo me encuentro entre caminos habitados pero a la vez solitarios, en donde por alguna razón puedo ver y pensar un sin número de cosas que normalmente no pienso. Dios está cerca, lo siento en cada suspiro. Cada paisaje que puedo presenciar me confirma esta hipótesis. Cuanta gente, cada uno haciendo los suyo; desempeñando funciones diversas que se complementan una con la otra para que nuestro mundo siga girando de la forma en que lo ha hecho hasta ahora; como las abejas en el panal. He pensado en todos los sitios que he estado y las funciones que he desempeñado y me pregunto a mi mismo: ¿Donde estaré en los próximos 5 años? ¿Que serie de acontecimientos vendrán a mi vida? ¿Cuántas personas se agregaran a mi lista de conocidos? ¿Cuántas de estas se convertirán en mis amigos? ¿Cuantos amigos mios dejaran de serlo? ¿Quiénes se sumaran a mi caminata por esta vida? ¿Acaso Dios juega a vernos desde arriba y nos coloca en diferentes escenarios con un propósito a fa

El sin nombre

Que feo otoño. Eso no existe en mi país. Los árboles siguen iguales que en verano así como la temperatura… En una calle sórdida, mega habitada y sumamente egoísta; camina un niño envuelto en harapos, con la barriga hinchada y la jabonera expuesta; sus ojos, largos y profundos, tanto como el firmamento en una noche estrellada. Las cenizas hacían en su piel una capa tan gruesa que parecía una capa de pintura algo blancuzca. Lindos pies los que pudo haber tenido; su talón y una goma de bicicleta no tenían diferencia en funcionalidad. Sus manos están cansadas de pedir limosna y su nariz ya no distingue los olores porque el cemento acabó con eso. No te puedo decir nada de la madre o del padre, porque cada vez que me pide algo me hace una trágica historia en la cual todo el mundo muere menos él. ¡Dios lo libre si no es cierto! Hermanos tiene alrededor de 5 o 6 y lo más triste es que él es el más pequeño. ¡Qué batalla más absurda, esta que libra ese pobre infeliz! La escuela no es parte de

Decadencia

Ambos trabajaban en la misma oficina y salían por primera vez: Ella era la recepcionista y él era el Director. -No he tomado champaña- Dijo la joven en tono sumiso. -¿No la has probado? Te pierdes de un trago exquisito; te prometo que te va a encantar- Así, el esplendido señor le pide al camarero que por favor le traiga la botella de champagne más fina que tengan en inventario. -Esto es vida... La buena comida, los lugares más exclusivos y la bebida exquisita. Esto es por lo que vivo. Y quiero tener una compañera que comparta todo eso conmigo.- Dijo nuevamente el distinguido. -Es que no entenderás porque aun estas muy joven y no has vivido en este entorno. Pero créeme esto no es nada comparado con lo que tendrás a mi lado: Viajes, restaurantes, tu propio carro y casa. Lo que quieras solo tienes que suspirar y eso estará a tus pies. A ella le encantó la idea de todo lo dicho, y mientras él siguió su cuasi monólogo; ella pensaba en lo difícil que estaba la situación. En su casa no habí

Paz a sus restos... Por favor

En un mundo que se mueve por un combustible tan decadente, contaminante, poco práctico, sobrevaluado, difícil, no renovable, anticuado, sobreexplotado, especulado y hasta poco presentable (si se compara con otras fuentes alternativas). No me queda más que pensar que nosotros los humanos estamos soñando o mejor dicho, perfilandonos a ser perfectos fósiles: Una comunidad desfasada destinada al fracaso sin razón justificable. El poder está en manos de unos pocos que son amos y señores del destino moral y económico del valiente planeta tierra. Y no hay manera que de que una humanidad mayoritaria, sufrida, se revele y luche por sus intereses. No hay duda pues, de que nada de lo que se avecina es beneficioso. Solo nos salva un grito de conciencia que despierte a todos y nos convenza de que hay mejores formas de generar energía y que la existente y mayoritaria energía fósil se sustituya, dando al fin su merecida paz a los restos de esos pobres dinosaurios que perecieron en un 'ligero