El funeral dos mil y picante

Efímero paso el tuyo viejo año...

Como todo amor comenzaste lleno de frescura, espontaneidad y días festivos. Luego, te fuiste poniendo cada día mas cálido hasta llegar a ser caliente y fogoso.
¿Que sucedió? Después que todo era tan ardiente comenzaste a desfallecer, a decaer y te dedicaste a perder el brillo; no creo que sea justo, pero en este caso mi opinión no importa.


Hoy solo soy un espectador más de tu tan aclamado funeral y te veo pálido, algo gris. Como en cada uno de tus funerales hace frío, me tomaré un buen trago de vino... No creas que es por festejarte. En paz descanses y te veo nuevamente mañana; trataré de que te enamores de mi nuevamente y te prometo que me acostumbraré a tu rutina una vez mas.

Tiempo pasó



En una habitación grisácea, pintura que se adhirió debido a la antigüedad y sin nada más que una cama un poco estrecha, con olor a tiempo; a muchos años mezclados con humedad y pobreza. Justo a la derecha se encuentra una mesa de noche que tiene encima un vaso de agua y un pedazo de pan con muy mal aspecto.
¿Hace cuanto estoy en este lugar? ¿A dónde fue a parar mi juventud? ¿Mis años dorados se han opacado? Espera… ¿Quién soy? ¿Cuánto tiempo llevo aquí? ¿Por qué no he muerto?
Todos estos pensamientos fueron interrumpidos por una gota que cae desde el techo, porque ha llovido más que ningún otro año. Se levanta y camina débilmente hasta la puerta y entra al pequeño baño y se mira al espejo y casi se desmaya. Su cabellera había desaparecido hasta dejar solo sombras de lo que un día fue el cabello con el que las chicas en el colegio jugaban y hasta lo peinaban. Su cara estaba rayada hacia todas las direcciones y sus ojos no brillaban.


Cuánta vida corriendo entre sus venas que se escapó en un abrir y cerrar de ojos… Los dientes siguen en su lugar por lo menos. Pero ¿A dónde se fueron los sueños? Todo es tan confuso para él: No hay tiempo para nada ya, ni siquiera para soñar; ese lujo se lo dio toda la vida y no hizo nada al respecto, solo desear.


Su bella mujer lo abandonó una mañana con todo e hijos porque él no lograba entender que había que resolver. Que lamentablemente él no tuvo, no tiene, ni tendrá los cojones que se necesitan para superar las etapas y progresar por el bien de los suyos.


¿Tanto tiempo ha pasado por encima de su casa? él nunca quiso entender lo que todos los días le repetía ella: No nos estamos poniendo más jóvenes y no hay un ser sobre esta tierra que muera mas solitario y hieda mas que un viejo arrancao...

Navidades y RD

Ese árbol navideño que tantas luces solía sostener y que tenía un efecto hipnotizante en todos los que entraban a la casa; solo cuelga telarañas...
La cajita de música que tocaba una y otra vez las mismas melodías me transportaba al mismo polo norte y me sentaba a la vera de papa Noel; ya no es caja porque las extensiones lo incluyen.

¡Vamos a cortar yerba para los camellos de los reyes magos!, y pongámosle cigarrillos, ron, galletas, leche, etc.…
Todo eso ya es un vago recuerdo del tiempo que solía ser el más esperado.
De esa burbuja ya he hablado y muchos quizás no estén de acuerdo, mas a mi generación esto lo hacía tan feliz como recibir los regalos; ¿a donde fue a parar tanta magia?
Recuerden que la fantasía es alimento de la niñez, déjenle saber cuando crezcan que hicieron lo imposible para que se acostaran el día antes de “los reyes magos” con un ojo abierto y uno cerrado.
Las navidades se han ido de vacaciones, supongo que están peleadas con mi República Dominicana… Luchemos porque vuelvan, reconciliémonos con la época más linda de año.
Somos buenos pero olvidadizos.

Aviso a todos ustedes

Cuando no tengan nada que hacer, léanse la publicación anterior.

Espero que disfruten, y por favor recuerden que la literatura también puede ser oscura.

Saludos,

Dan...

La casa está sola

Parado en su ventana se sentía abrumado por todos los recuerdos que salían a jugar todos los días a la misma hora: 9:30 PM.

-Papá, ¡eres el hombre más fuerte del mundo!- decía su hijo
-Eres un hombre insoportable; aburrido, incapaz y egoísta- decía su esposa.

¡Mujer déjame en paz! – solía el gritar cuando ella comenzaba la incesante jornada de quejas y se iba a la barra más cercana a tomar whisky a las rocas hasta anestesiar un poco las heridas que le provocaba estar en su hogar; lugar que por una razón desconocida se había convertido en un infierno en los últimos meses.

Todo solía ser muy bonito hasta que perdió su trabajo en una tarde de Agosto cuando su jefe, que tanto admiraba, le dijo: Lamentablemente no necesitamos de tus servicios, pasa a buscar tu cheque en 10 días. Él nunca se imagino que ese iba a ser el último cheque por un largo tiempo.

Regó aplicaciones por toda la ciudad y busco la cuña de las mejores relaciones que había podido obtener como relacionador publico de la empresa que lo acababa de despedir; todo esfuerzo sin suerte.
Pasaron 5 meses y los recursos de la liquidación y los ahorros estaban agotándose, situación que provocó un ambiente hostil entre él y su mujer.
La mujer trabajaba como cajera en un banco y el hijo estudiaba hasta poco pasado del medio día,
apenas estaba en 2do grado de primaria.

-Esta mujer me va a llevar a la locura- Se decía cuando pasaban las 10 de la noche y ella aun no regresaba. Se sentía pequeño; el respeto se había esfumado y ella simplemente se negaba en la cama y salía cuando se le pegaba la gana sin rendir cuentas.

Nada era así cuando trabajaba y andaba con traje y corbata… Nada. Ya nada cuenta y la diferencia entre un parasito y él es simplemente el tamaño.
Un día decide marcharse de la casa por una semana; solo. Alejarse de todo y luego regresar para comenzar de nuevo, quizá con nuevas ideas; otra energía. Pues la semana se convirtió en 1 mes, hasta que al fin se sintió preparado para regresar.
Al abrir la puerta como a las 9:30 PM, se encuentra al niño viendo televisión, y este al ver a su padre se pone feliz y corre a abrazarlo. Suelta al niño en silencio lo pone en el mismo lugar para que siga disfrutando de su programa y así procede a la habitación.

Su mujer estaba disfrutando de una hermosa tanda de pornografía; pero en vivo. Ella no se daba cuenta que su marido estaba ahí…

En silencio, con los latidos del corazón casi nulos, procedió a buscar un cuchillo de esos que tienen muchos dientes y con una puntita bien fina. Se dirigió a su vieja alcoba, que ya era de otro, y se paró nuevamente y los contempló por unos 5 segundos.
Sin prisa atravesó al intruso por la nuca serruchándolo un poco a los lados para abrirle cualquier vena importante que se encuentre por estas zonas y lo movió para que terminara de morir en el piso. La mujer no paraba de gritar desde que lo vio; pero él se quedo mirándola fijamente sin hablar.
Le tapó la boca y con ella hizo una carnicería miscelánea.
El niño vio todo esto y se quedó mudo. El padre lo miró y pensó: Él no va a aguantar esto. Lo tomó en sus brazos y lentamente lo ahorcó con sus propias manos.
-Tremendo sucio que hay en la casa- dijo en voz alta.
Arrastró los cuerpos uno a uno hasta la habitación de servicio que estaba en el patio y les echó gasolina para evitar que huelan al descomponerse.
Limpió la habitación y durmió como un príncipe.

Al día siguiente compró cemento, arena y ladrillos; selló el cuarto por completo y prometió olvidar.

La casa aun está igual que cuando la compraron, solo que mas silente y sin intrusos. No hay gastos extras y nadie se ha enterado de lo que pasó: Ya hoy se cumplen 4 días este incidente… Bueno, en realidad 2 días laborables.

En el Conde



Caminando por esta callejuela tan legendaria donde las tiendas se abrazan una con la otra, los turistas admiran y toman fotos, los “turis gai” se adhieren como garrapatas y los viejos se sientan a jugar ajedrez, damas o domino, me interrumpe un señor parecido al “Artista del hambre” de Kafka y me dice:

-Vendo cuadros de arte rupestre y panfletos del sagrado niño por el precio que quieras- Así se acerco el hombre con su cara lánguida y ojos de pez a medio morir.
¿Se dedica al arte para morir de hambre? Me pregunté. Y al parecer la expresión de mi cara lo dijo todo. A lo que él respondió:

-No creas que no necesito dinero ni que mi arte o mis panfletos no valen nada. Pero hoy, lo estoy dando al precio que puedas pagar.
Aun estoy atónito con toda esta situación.

Y me dice… Tú no necesitas el cuadro porque en realidad eso no viene al caso ahora. Lo que si haré por tí es que te daré este panfleto del sagrado niño para que estés protegido. Solo dame algo de comer.

Y yo que estaba frente a una pequeña barra le brindo un pedazo de bizcocho el cual el aceptó muy contento y se marchó.


Luego se acerca a mí, en ese mismo espacio, una señora con una niña como de 2 años, la cual jugaba a maquillarse; ya se pueden imaginar el desorden que tenía en la cara. Yo la miro y sonrío y la señora me dice que su hija se la pasa en eso el día completo; cosa que oyó otra joven y nos interrumpió y le dijo a la niña que la pintara. A todo esto hay un hombre soplando burbujas y la niña soltó el maquillaje y comenzó a brincar persiguiéndolas.


Decido moverme un poco más adelante en mi trayecto y lo que veo es horripilante: Una mujer con una lepra severa pidiendo limosna y dos o tres personas haciéndole preguntas.
Un hombre fabricando tabacos me ofrece uno, oferta que rechacé.
2 travestis siendo abucheados por un grupo de adolescentes; quienes le gritaban las groserías más brutales.

Y yo, con cappuccino en mano salgo de ahí y me digo: En un espacio tan pequeño se ven tantas cosas. No hay duda alguna que el que quiera conocer la idiosincrasia de un pueblo tiene solo que caminar por ahí. Verá lo bonito y lo feo en menos de un kilómetro; todo en menos de 15 minutos. ¡Hay de mí si paso horas en este lugar!
Una feria de luces y sombras; de brillo y de barro, envuelta en una atmósfera colonial.

Cachispa



En un pueblo ya olvidado hasta por el mismo viento, se sentabaAñadir imagen él a contemplar un atardecer. Las estrechas calles que se entrelazaban hasta llevarte a un mismo punto: El parque.
La vía más cercana a la ciudad estaba tan distante que la pereza consumía al caballo más vigoroso. Casitas de madera techadas en zinc bien pintaditas esperando la navidad. Todo era así desde que tenía uso de razón. Las mismas personas con las que creció permanecían ambulantes en las mismas aceras, relatando las mismas historias; a excepción de unos pocos que habían emigrado al exterior por vía marítima, propiamente dicho, en yola.
Un inmenso ingenio yacía en las afueras del esta comunidad. El tiempo y el descuido se habían encargado de convertirlo en ruinas. Él lo veía todos los días, pero en este en particular le causaba mucha nostalgia, sentimiento que generó una serie de inquietudes y remembranzas.
¡Que buenos días aquellos en los que había zafra!, había dinero fijo para consumir todo lo necesario ya hasta para ahorrar un poquito para comprar vacas. Todo el mundo tenía algo que hacer; desde cortar caña hasta tener su propia bodega. Cada quien complementaba al otro con los diversos pequeños comercios. Había terratenientes, colonos, negociantes, braseros, obreros del ingenio, jefes, supervisores, vigilantes, químicos, pescadores, brujas, bodegueros, en fin; una maquinaria económica generando bienestar común y seguridad. ¿Quién se iba a imaginar que todo eso acabaría?

Es como imaginarse que de un día al otro en la ciudad capital cierren todos los negocios en la noche y cuando despiertes no tengas donde ni como trabajar. ¿Qué harías tú en ese caso?
Todo se derrumbó sin el más mínimo titubeo; sin importar que todas estas familias perdieran su pan nuestro seguro de cada día.
Al apagarse la chimenea de ese ingenio que a su alrededor creó un ecosistema, toda una pequeña ciudad; se apago también la fe de todo un batey que tuvo que buscar la forma de sobrevivir… Mejor dicho: Infravivir.

Ya no sale nada, ni siquiera la cachispa… Todo eso pensó, luego se paró de su sillita de guano y puso una greca de café.

La eterna juventud



¿Qué tal?
Sé que has estado preguntándote que ha sido de mi vida y que el encontrarnos ha sido poco difícil en estos días; pues aprovecho estas líneas para darte un pequeño informe de cómo anda todo.

Nada marcha de la misma manera que cuando adolecíamos de gastar el tiempo solo en diversión y ocio. La burbuja en la cual vivíamos se reventó desde el día que nos pusieron la toga y el birrete en nuestra graduación de secundaria. Las ganas de triunfar se adueñaron de mi existencia y salí sin pensarlo dos veces del nido que me vio crecer sin mirar los obstáculos que se me han cruzado; modestia y aparte los he cruzado uno a uno. No creas que con esto me convierto en un guerrero invencible como esos que veíamos en la televisión; para nada. Mis fuerzas flaquean y siento que muchas veces nado contra la corriente; me pregunto si te pasa lo mismo.

Resulta algo gracioso pensar que algún día estaremos creando la misma burbuja para nuestros hijos y te confieso que diera lo que sea porque su niñez sea tan mágica como la tuvimos nosotros (en nuestros tiempos). Si, dije mágica; era tanta la magia que ni siquiera nuestros sentidos la podían percibir, ya no está, por eso siento su ausencia.

¿Y que de ti? Escríbeme un día y dime que has triunfado o que has fracasado; te prometo que en cualquiera de los casos brindaremos por un mejor futuro y por la hermosa juventud que compartimos. Brindaremos por una amistad que surgió en nuestra mejor época y ¿por que no? Le daremos la bienvenida a todo lo bueno que ha surgido en cada una de nuestras vidas.

Hemos crecido bastante, en todo el sentido de la palabra pero te quiero pedir que nunca pierdas al niño noble que llevas dentro: El que jugó tanto, y tantas travesuras hizo.

Yo sigo siendo el mismo y como siempre te he dicho: Mi amistad no necesita mantenimiento porque demostraste hace mucho tiempo ya, que eres mi verdadero amigo.

En caso de que no te vea, (como casi siempre pasa) tómate un trago en honor a la eterna juventud.

¡Salud!

Dos mil y pico de pesos



Anoche me monté en un taxi con destino a un punto algo retirado y cuando lo saludo lo primero que me dice es:
-Tengo la sangre Jervia… Las cosas que hacen aquí no tienen madre.
Yo me hago el interesado y le pregunto que le sucede.
-Los azarosos de la lú me la cortán, por un error que ni siquiera fue mi culpa. Ellos me instalaron el contador de la mierda ese que no funcionaba y cuando se les ocurrió pasar revisión me cobraron la cantidad que se le vino en gana. Ahora toy trabajando solo para que me reconecten. Tengo varios días en esto. Y ayer pasaron y se llevaron los cables que yo mismo había comprado; como si yo me estuviese robando la lú. Eso e’nama pa’ que yo vuelva a comprale lo cable. Pero mañana yo lo espero con un machete amolao.- Dijo en tono acelerado y quejoso, cosa que me provocó un ligero dolor de cabeza.

Yo le digo que vaya a la oficina para quejarse y ahí lo pueden ayudar; a lo que contestó que eso es una pérdida de tiempo y que el resolverá por su lado a ver quien tiene más cojones.
Según pude confirmar el humilde obrero tiene varios días pagando por errores ajenos, y mientras tanto su familia sufre las consecuencias y duerme con calor, el agua se la toman caliente, entre cientos de precariedades mas por dos mil y pico de pesos que no aparecen en la calle ni siquiera trabajando.

Dos mil y pico de pesos que tienen que aparecer para reconectar la energía eléctrica en su hogar.
Dos mil y pico de pesos que pueden provocar una desgracia.
Dos mil y pico de pesos que recortan la comida en la mesa.
Dos mil y pico de pesos que hay que buscar…

Entre montañas





En algún lugar del mundo me encuentro entre caminos habitados pero a la vez solitarios, en donde por alguna razón puedo ver y pensar un sin número de cosas que normalmente no pienso.

Dios está cerca, lo siento en cada suspiro. Cada paisaje que puedo presenciar me confirma esta hipótesis. Cuanta gente, cada uno haciendo los suyo; desempeñando funciones diversas que se complementan una con la otra para que nuestro mundo siga girando de la forma en que lo ha hecho hasta ahora; como las abejas en el panal.

He pensado en todos los sitios que he estado y las funciones que he desempeñado y me pregunto a mi mismo: ¿Donde estaré en los próximos 5 años? ¿Que serie de acontecimientos vendrán a mi vida? ¿Cuántas personas se agregaran a mi lista de conocidos? ¿Cuántas de estas se convertirán en mis amigos? ¿Cuantos amigos mios dejaran de serlo? ¿Quiénes se sumaran a mi caminata por esta vida? ¿Acaso Dios juega a vernos desde arriba y nos coloca en diferentes escenarios con un propósito a favor de su causa? Esto y una secuencia más de dudas y reflexiones se entrelazan a lo largo de mi diario vivir.

Yo solo pido a Dios que me de lo que me toca día a día, por dosis, porque con el plan completo que él tiene para mí; si le pido que se haga su voluntad en un día, creo que no se podría lograr. Le imploro que cuide de los míos que también son de Él y que me los ayude en todo tipo de necesidad, angustia o deseo que tengan en sus vidas.

He aprendido que hay muchas cosas que se escapan de mis manos. Mucha gente que no comprende que en silencio se ama y se quiere. Que la distancia no tiene significado alguno porque los sentimientos puros no tienen espacio y por ende tampoco tienen fronteras.

Por favor... Con los y las que no tengo contacto constante: Tengan paciencia. No los he olvidado, siempre están presentes pero el tiempo no es lo suficientemente espléndido como para concederme la dicha y el honor de poder compartir mis penas y alegrías con todos al mismo tiempo. Estoy seguro que algún día no muy lejano, muchas de las metas e inquietudes que nos rondan y a la vez nos separan; ya estarán cumplidas. Y ahí será cuando hablaremos y recordaremos nuestros momentos dorados y nuestra historia en común.

Dios, salud, vida, amor y tiempo es lo que necesitamos para vivir en plenitud. Si tenemos a Dios tendremos lo demás porque el mismo lo provee.

El sin nombre

Que feo otoño. Eso no existe en mi país. Los árboles siguen iguales que en verano así como la temperatura…
En una calle sórdida, mega habitada y sumamente egoísta; camina un niño envuelto en harapos, con la barriga hinchada y la jabonera expuesta; sus ojos, largos y profundos, tanto como el firmamento en una noche estrellada. Las cenizas hacían en su piel una capa tan gruesa que parecía una capa de pintura algo blancuzca. Lindos pies los que pudo haber tenido; su talón y una goma de bicicleta no tenían diferencia en funcionalidad.
Sus manos están cansadas de pedir limosna y su nariz ya no distingue los olores porque el cemento acabó con eso. No te puedo decir nada de la madre o del padre, porque cada vez que me pide algo me hace una trágica historia en la cual todo el mundo muere menos él. ¡Dios lo libre si no es cierto! Hermanos tiene alrededor de 5 o 6 y lo más triste es que él es el más pequeño.
¡Qué batalla más absurda, esta que libra ese pobre infeliz! La escuela no es parte de su joven vida. ¿Internet? Ni en sueños.
Yo, cada vez que lo veo le doy algo de dinero o le compro comida. Pero eso no basta… Cuando me voy, la calle lo vuelve atropellar. Alguien más intenta abusar de él, otros lo humillan y le recuerdan que tan dura su existencia puede ser.
Cada vez que puedo le recuerdo que hay muchas cosas buenas en este mundo y que para lograrlas debería ir a la escuela… Algo mas haré por él, mas tarde que temprano pero es que a veces se desaparece o me desaparezco. Es un poco complicado.

El sin nombre seguirá callado hasta que el cuerpo aguante o hasta que algo o alguien lo salven.

Oremos por él.

Decadencia.

-No he tomado champaña- Dijo la joven en tono sumiso.
-¿No la has probado? Te pierdes de un trago exquisito; te prometo que te va a encantar. Así, el esplendido señor le pide al camarero que por favor le traiga la botella de champagne más fina que tengan en inventario.
-Esto es vida... La buena comida, los lugares más exclusivos y la bebida exquisita. Esto es por lo que vivo. Y quiero tener una compañera que comparta todo eso conmigo.- Dijo nuevamente el distinguido.
-Es que no entenderás porque aun estas muy joven y no has vivido en este entorno. Pero créeme esto no es nada comparado con lo que tendrás a mi lado: Viajes, restaurantes, tu propio carro y casa. Lo que quieras solo tienes que suspirar y eso estará a tus pies.
A ella le encanta la idea de todo lo previamente expuesto, y mientras él sigue su cuasi monologo; ella piensa en lo difícil que esta la situación. En su casa no hay comida en la nevera, sus hermanos todos trabajan y ayudan a los viejos. La universidad sigue siendo su sueño inalcanzable y cada día tiene que pedir "fiao"en el colmado para poder comer o lavar. Cabe contarles que la naturaleza le concedió a esta joven, una belleza sin par. Todos los encantos que se pueden imaginar en la mujer perfecta, estaban delicadamente colocados en su cuerpo, apenas rebasaba la adolescencia y su amor por las muñecas era parte de una triste y humilde historia.
El camarero se aproxima con una botella llena de burbujas y le sirve a cada uno su copa y !SALUD!
- La verdad que te agradezco el detalle. Esto es como un sueño.- Dice ella.
-Yo resolveré todo... Mañana ve a la universidad y me llamas para mandarte con el chofer y el dinero de la inscripción.- Dijo él.

El señor ya pasó los 40; ambos se conocieron en una oficina en la cual ella trabajaba como recepcionista. La decadencia ha comenzado.

Paz a sus restos... Por favor

En un mundo que se mueve por un combustible tan decadente, contaminante, poco práctico, sobrevaluado, difícil, no renovable, anticuado, sobreexplotado, especulado y hasta poco presentable (si se compara con otras fuentes alternativas). No me queda más que pensar que nosotros los humanos estamos soñando o mejor dicho, perfilandonos a ser perfectos fósiles: Una comunidad desfasada destinada al fracaso sin razón justificable.
El poder está en manos de unos pocos que son amos y señores del destino moral y económico del valiente planeta tierra. Y no hay manera que de que una humanidad mayoritaria, sufrida, se revele y luche por sus intereses. No hay duda pues, de que nada de lo que se avecina es beneficioso.
Solo nos salva un grito de conciencia que despierte a todos y nos convenza de que hay mejores formas de generar energía y que la existente y mayoritaria energía fósil se sustituya, dando al fin su merecida paz a los restos de esos pobres dinosaurios que perecieron en un 'ligero' intento de evolución.

Bang!! Bang!!

BANG BANG!!!! Sonaron los disparos y cayeron silentes en el medio de la acera. Solo pasos apresurados se oían en la lejanía. Sirenas de ambulancia no daban rastro ni esperanza.

¿Quien fue? ¿Qué paso? La policía los mato. ¿Por qué? Por delincuentes. Bueno. La madre dice: Me lo llevaron... Ay devuélvanlo que él era bueno. Los amigos dicen: Le paso por freco. Pero a él no lo tenían que matar. No sé al otro; pero este chamaquito era puro.

La realidad es que no sabemos si el delito fue tan grande que hasta la muerte merecían. De lo que estamos seguros es que no era un atentado terrorista. Robaban carteras y golpeaban gente.

Uno que otro kilo traficaban.
Tránquenlos!!! Y no lo dejen salir jamás. Pero los dueños, amos y señores de las vidas en las calles parecen que tienen un contrato exclusivo para escoltarle almas a Satanás o a Dios.

Que bueno es el poder. BANG BANG!! Se resuelve la delincuencia. BANG BANG!! otra madre llorará. BANG BANG!! No importa que caigan inocentes. BANG BANG!! De la calle yo soy el guardián.
 
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